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Cómo ser un hombre

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julio 11, 2013 por bollosapiens

Igual que ya os contábamos que las jovenes americanas pasan más de 9 horas al día de consumo de mensajes audiovisuales, contándoles que lo más importante y primordial en sus vidas es su nuestro aspecto físico y sus cualidades típicamente femeninas, ELLOS también se ven sometidos a implacables mensajes sobre la masculinidad. Pero ¿qué es ser un auntentico hombre?

Recientemente, tuvo lugar el acto de presentación de la iniciativa Narrative 4 dentro del festival literario Printer’s Row Lit Fest. El primer proyecto de esta iniciativa participativa, en colaboración con la revista Esquire, se titula “Cómo Ser un Hombre“. En él han participado 100 de los mejores autores del mundo, entre los que se encuentran Salman Rushdie, Ian McEwan, Khaled Hosseini, Gioconda Belli, Luis Alberto Urrea, Téa O’Brecht, Colum Mc Cann, etc.

Durante este acto inaugural, Sting habló sobre qué significa para él ser un hombre.

Según el cantante y activista, en las sociedades primitivas existían formas ritualizadas de entrada en la edad adulta o ritos de iniciación, en los que un niño tendría que superar una gesta, como escalar una montaña, matar un animal o sobrevivir en el bosque, para convertirse en un hombre. Sin embargo, en las sociedades modernas el tránsito de la niñez a la edad adulta no es un paso tan claro y definido, que acontece de la noche a la mañana. Para Sting, esta transformación viene determinada por la manera en la que el niño aprende a relacionarse con las mujeres. No eres un hombre de verdad hasta que aprendes a tratar bien a las mujeres. En ese momento, integras elementos de tu psique aprendidos de tu madre, como la compasión, el cuidado, la intuición, la creatividad, y te conviertes en un hombre. Otros intentos de reafirmar la marculinidad, como comprar un arma, cultivar los músculos, unirse al ejército, vestir un uniforme, no significan nada. Sin embargo, tratar bien a las mujeres, la manera en la que la sociedad trata a sus mujeres, son las que determinan cómo de maduro está el individuo y la sociedad en la que habita. Convertirse en un hombre significa tratar a las mujeres como deben ser tratadas: como iguales.

man

Narrative 4 es un projecto colaborativo creado por escritores, artistas, músicos, edicadores, estudiantes y activistas que busca compartir historias como elemento para cambiar el mundo. Algo que ellos describen como “Esperanza Intrépida por medio de la Empatía Radical“.

A pesar de que contar cuentos es una actividad humana antigua y universal, Narrative 4 ayuda a las gente a contar sus historias de una manera nueva y poderosa, dando voz a todos aquellos nunca habrían sido escuchados de otro modo – desde adolescentes en barrios marginales de las grandes urbes occidentales como Chicago o Dublin, a la juventud silenciosa de Kabul o barriadas de latinoamérica – y ofreciéndoles un santuario en el que compartir historias significativas sobre sus vidas. La clave de la transformación está en el acto de compartir: cuando uno escucha a otro con la suficiente atención como para “habitar” su historia y contarla como si la hubiese vivido en primera persona, se convierte en “el otro” y llega a ver el mundo a través de sus ojos. El poder reside en el gesto activo de recibir y preocuparse por la historia del otro. Es Empatía Radical.

Este intercambio de historias construye una confianza mutua que se deshace de todo cinismo y desesperación y crea un espacio para la Esperanza Intrépida. Se forman nuevas comunidades que dan lugar a nuevas narrativas: narrativas sobre inmigración, el medio ambiente, la religión, la paz…

Podéis leer todos los cuentos sobre “Cómo ser un Hombreaquí tras hacer un donativo de $5 para financiar el proyecto de Narrative 4.

En el acto inaugural del que os hablabamos con anterioridad, hombres con corazón de cuentacuentos, encandilaron a la audiencia durante hora y media a través de sus historias y relatos. Disfrutadlos. Pocas veces la pasión viene en botellas tan concentradas.

Bollo sapiens para Orbita Diversa

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17 pensamientos en “Cómo ser un hombre

  1. Simón dice:

    Se me ocurre que es posible que muchas mujeres no estén preparadas para ser tratadas como iguales al hombre a nivel social, en la cultura en la que me crié un “valor” que me inculcó es ser un 30% más cortés, un 50% más comprensivo y un 100% más delicado con el sexo opuesto. Imagino que de ese misma forma las mujeres han sido educadas para recibir ese agravio comparativo, me gustaría pensar que las mujeres de hoy en día recibirían de buen grado la “rudeza” con la que a veces me dirijo a mis amistades masculinas (es decir, que aceptarían esa parte de mi) pero no lo tengo nada claro que eso ocurra así.

    Si decidimos tratarnos como iguales, ¿que tipo de igualdad seleccionamos? ¿nos tratamos como hombres? ¿como mujeres? ¿tenemos que reinventarnos? es confuso.

    Pd. me encanta la tipografía y el interletraje que has elegido para los comentarios 🙂

    • bollosapiens dice:

      Hola otra vez, me alegra verte por aquí también 😉

      Totalmente de acuerdo, muchas mujeres tienen unas expectativas muy selectivas sobre lo que esperan, e incluso consideran que se merecen, de los hombres. ¿Qué tal si nos tratásemos no como hombre o mujeres, sino tan sólo como seres humanos? El género no es más que una construcción social…

      • Simón dice:

        Pero, ¿como hacemos eso? nunca se ha intentado, quizás en las comunas hippies de los 70’s y aún allí había muchisima sexualidad latente.

        ¿Como sabemos que podremos hacer eso?, es más se nos puede culpar de no hacer algo para lo que no fuismos “conducidos”.

        Si alguna obligación tenemos (además de portarnos bien) sería transmitir esto a la siguiente generación y naturalizarlo. De todas formá es una apuesta a ciegas, no sabemos si va a salir bien.

        Yo creo…

        • bollosapiens dice:

          De ahí la importancia de cuidar al extremo los medios de comunicación, la prensa, el cine, la publicidad, etc. para no seguir adoctrinando ad nauseum sobre unos muy mal escogidos comportamientos y roles de género…

      • Ana dice:

        Hola! He descubierto esta página hace poco, y llevo ojeándola y leyéndome varios artículos…

        Sólo quería aportar mi granito de arena con algo que me ha dejado a cuadros, y es éste comentario (y otros como éste) “Muchas mujeres tienen unas expectativas muy selectivas sobre lo que esperan, e incluso (…) merecen, de los hombres”.

        Creo que podría decir exactamente lo mismo al revés y quedarme tan pancha (o lo que es lo mismo, OPINO YO, vaya tontería más grande se ha dicho).

        Pienso que el problema real es desmitificar qué se supone que es ser una mujer y qué se supone que es ser un hombre. Yo soy biológicamente una mujer, quiere decir, que en el papel reproductivo de la especie, yo soy la que ovula y se queda embarazada. NADA MÁS. El resto es cultural. No existen per se “hombres” ni “mujeres”, no nos tenemos que tratar como “hombres” o “mujeres”, lo que tenemos que hacer es desprendernos, liberarnos de las molestas creencias (“los niños no lloran, las mujeres son delicadas, los hombres protegen, las mujeres cuidan a los niños…” y aún más “como hombre necesito satisfacerme con una mujer” “ellas disfrutan siempre” “se hacen las estrechas para que las deseemos más” “mujeres florero” etc…) y desde esa libertad, tratarnos como iguales (como PERSONAS) sin importar qué tenga uno entre las piernas.

        • bollosapiens dice:

          Hola Ana, el tema es precisamente que hombres y mujeres tenemos muy asumidos unos roles de género concretos, y en ocasiones, dañinos en cuanto a que nos limitan y determinan como tenemos que comportarnos, vestirnos, sentir, relacionarnos con el otro sexo, etc. Lo que quería decir es que nadie somos infalibles a esa presión social y todos y todas tenemos que aprender qué cosas de las que hemos aprendido nos valen y cuales no. Por ejemplo, puedo ser hombre, y mostrar sensibilidad, o mujer, y no desear tener hijos. Pero también, como hombres y mujeres, tenemos que re-aprender lo que realmente queremos en nuestras parejas. En ocasiones, no es lo que irreflexivamente creemos.

          Hoy por hoy, salirse de la norma social es estigmatizante, y dar herramientas contra estos roles sociales y limitantes sobre lo femenino y lo masculino es precisamente uno de los motivos de ser de esta página.

          Un saludo

  2. Claret dice:

    Ok bien

    Acabo de entrar a esta pagina al igual que Ana y me gustaría poner mi punto de vista a varios comentarios. En primer lugar con el comentario al que se refiere Ana
    “muchas mujeres tienen unas expectativas muy selectivas sobre lo que esperan” .

    Considero personalmente que no esta mal esperar algo de una persona, seria muy mal sino esperara que el hombre tenga valores aplicables a cualquier humano hombre o mujer: honestidad, positivismo, limpieza etc. A mi me gusta recibir y también me gusta dar y espero que esto se de en un balance.

    En mi opinión personal me parece que los hombres esperan mas de las mujeres que viceversa. Se espera que sean: novias, amantes, madres, trabajadoras, amigas y hacer todo perfectamente sin descuidar su aspecto físico y a veces en esto ultimo no hay consideración. En general se espera que las mujeres siempre luzcan guapas sin importar lo que estén haciendo, y a veces por ello las critican por su físico sin mirarse a ellos mismos.

    o si no… que lance la primera piedra el hombre que no haya criticado a una mujer por su aspecto físico sin conocerla!

    Creo que todo esto de la igualdad de géneros es la pura evolución de la sociedad fuera del contexto físico y ahora se dan los problemas y discusiones porque somos una parte minúscula de la historia y aun estamos en desarrollo. “No recibiríamos de buen grado la “rudeza” porque esto es mas animal y es de cierto modo involutivo. Al final creo que todo se trata de equilibrio.

    Me parece que todo esto va hacia que el hombre debería ser como la mujer y la mujer como el hombre. Y con ello me refiero a que el hombre debe desarrollar mas la comprensión, sutileza y otros aspectos mas de naturaleza femenina para ser un hombre completo. Y la mujer debe aprender a desarrollar mas la fuerza de voluntad, energía, racionalidad y otros aspectos de naturaleza masculina para ser mujeres completas. Aun no esta visible porque nos seguimos quedando en lo físico pero esas barreras ya se están rompiendo…

    El Macho de novio con La mujer llorona quedaran atrás, estos aun se buscan porque son contrarios y aun no han desarrollado lo que tiene el otro. Creo debemos tomar cada uno lo bueno de las dos naturalezas. No a reinventarnos sino mas bien completarnos.

  3. Jonko dice:

    El género no es una construcción social. No se pueden admitir los principios ideológicos formulados hace más de 40 años por el feminismo e ignorar de plano todo el avance científico, en sus ramas evolutivas y neurológicas.
    La diferencia entre los hombres y mujeres no viene determinada ni por la educación ni por la sociedad, o al menos, no en lo que se refiere a las diferencias fundamentales. Los procesos biológicos que gobiernan nuestro desarrollo como personas, no solo tienen un efecto diferenciador físico, sino que determinan de una forma profunda como funciona nuestro cerebro, y con ello, nuestra forma de entender y relacionarnos con el mundo. Los intereses, anhelos, ambiciones, preferencias, emotividad y sexualidad de hombres y mujeres son distintas por naturaleza.
    Estas diferencias, se mantienen constantes en numerosos estudios transculturales de las más prestigiosas universidades (esas que dan al mundo la mayoría de los premios Nobel). Aquellas sociedades que han logrado mayores avances en temas de igualdad (países nórdicos) presentan unos mercados laborales y unas distribuciones de estudios universitarios mucho más compartimentadas entre hombres y mujeres. La paradoja es que mientras más oportunidades dan la sociedad y el entorno económico para desarrollarse individualmente sin condicionantes o restricciones sexistas, con más fuerza aparecen los intereses naturales como factores fundamentales en las elecciones personales. En países como España, Italia, La India hay más mujeres en ingenierías y carreras técnicas que en Noruega y Suecia, por la prosaica razón de que en los primeros países, la elección de estas carreras asegura de alguna manera el acceso a un futuro laboral con más oferta y menos precariedad.

    • bollosapiens dice:

      Quizás estas confundiendo sexo con género. El primero viene determinado por la biología (cromosomas, hormonas, etc.) pero el género es una construcción social y su expresión esta determinada por la sociedad y el tiempo en el que se ubica. Precisamente los anhelos, intereses, ambiciones, etc. tienen una fuerte componente social. Véase, yo seguramente no tengo los mismos que una mujer en China, India o Polinesia.

      • Jonko dice:

        No confundo sexo con género. Sostengo que el género no es una construcción social en lo fundamental, sino que responde a condicionantes biológicos y evolutivos. Si bien hay casos donde sexo y género divergen considerablemente, la explicación es también biológica, y responde a niveles hormonales (en toda o en distintas etapas del desarrollo) fuera de los patrones de normalidad para cada sexo.
        Para el que sepa inglés, aquí dejo un documental muy interesante de la televisión noruega.
        Su difusión provocó una fuerte controversial social que tuvo como resultado la cancelación de fondos para el más importante instituto de estudios de género del país.
        The gender equality paradox

  4. […] Por otro lado, la virginidad es sexista en la mayoría de las culturas y los hombres que no llegan vírgenes al matrimonio no sufren las mismas consecuencias sociales que las mujeres. De hecho, los hombres son premiados socialmente por mantener muchas relaciones sexuales desde una edad muy temprana. Esto los convierte en “machotes” y en “auténticos hombres“. […]

  5. Mi opinion dice:

    Si la frase fuera: “no eres una mujer de verdad hasta que aprendes a tratar bien a los hombres. En ese momento, integras elementos de tu psique aprendidos de tu padre, como la compasión, el cuidado, la intuición, la creatividad, y te conviertes en una mujer.”

    ¿Cuántas estaríais de acuerdo?

    Prefiero hablar de personas. Estoy harto de tanta división. Dividir y enfrentar es la técnica que usa siempre el poder para perpetuarse.

    Seguramente habréis leído “el concepto del continuum”, sino, lo recomiendo. Y a qué viene? A que es la sociedad, exprimida por el poder, la que enferma. En las sociedades donde no existe tal podre, o como mínimo no es visible ni notable no existe exclusión social ni traumas. Los yecuanas del libro, por ejemplo.

    Esta nuestra sociedad es una sociedad enferma y presa de su enfermedad. No la alimentemos más, sino que ayudemos al cambio.

    Estoy de acuerdo con mucho de lo dicho en el blog, aunque creo que si se va a tratar de definir lo masculino, aunque sea positivo el mensaje que se trata emitir no debe hacerse en sometido a su relación con lo femenino.

    Hablemos de personas y saltemos todas las barreras que nos interpone el sistema para continuar haciéndonos sumisos, dependientes y obedientes. Visión crítica y conciencia.

    Saludos y amor.

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