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Todo el mundo es inocente

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diciembre 1, 2014 por matteoricciugatti

Orbita Diversa presenta los textos y los vídeos de las dos performances teatrales sobre el VIH, representadas durante nuestro evento Artivismo en Orbita, en ocasión del Día Internacional de la Lucha contra el VIH/SIDA y contra el estigma hacia las personas seropositivas.

“Todo el mundo es inocente” es un diálogo entre dos amigos, uno gay y uno hetera, que comparten los miedos respeto al virus, el monólogo “VIH 1985” cuenta con auto-ironía la situación social en la comunidad gay de San Francisco en los años Ochenta.

Los dos textos son adaptaciones de dos capítulos de la novela “Significant Others”, quinto libro de la serie Tales of the City, de Armistead Maupin.

TODO EL MUNDO ES INOCENTE

David Giraldo y Eduardo Cabaña han interpretado "Todo el Mundo es Inocente"

David Giraldo y Eduardo Cabaña han interpretado “Todo el Mundo es Inocente”

Los ojos verdes de Brian se precipitaron sobre la habitación, sin enfocar ningún punto en especial por demasiado tiempo. Las arrugas que enmarcaban sus ojos estaban  más profundas que nunca (Michael, decía que era el síndrome McCartney) aunque eso no apagara la belleza de sus cabellos castaños y de la elegancia de su barbilla.

¿Te apetece un café o algo? – Preguntó Michael.

Brian se sentó en el sofá. – No, gracias’

‘Tengo descafeinado…  y té de hierbas’

‘Michael… estoy en problemas’

Michael sacó un banquillo y lo puso en frente de la silla de Brian. – ‘¿Cuál es el problema?’

Brian titubeó. ‘¿Te acuerdas de Geordie Davies?’

Michael negó con la cabeza.

‘La mujer que conocí en el centro comercial Serramonte’

‘Ah, sí’

‘Tiene Sida’

‘¿Cómo?’

‘Tiene Sida, tío. La vi ayer. Esta verdaderamente enferma.

Michael estaba estupefacto. ‘¿Cómo se contagió?’

‘No lo sé. No tengo idea.’

‘Oh…’

‘¿Qué demonios voy a decir a mi mujer?’

‘Michael pensó un momento. – ‘¿Qué tan frecuentemente la viste?’

Brian se encogió de hombros. – ‘Seis o siete veces. Ocho cómo máximo.’

‘Creí que me habías dicho…’

‘O.K. La vi más de una vez. No fue gran cosa’. – Se mordió los nudillos. – ‘¿Qué le voy a decir?’

‘¿A Geordie?’

‘¡No por Dios, a Mary Ann, mi mujer!’

‘No grites’, – dijo Michael serenamente.

‘Hicimos cosas anales. ¿Crees que eso… tu sabes?’

‘¿Tu y Mary Ann?’

‘¡No!’ – los ojos de Brian brillaron con indignación. – ‘Yo y Geordie.’

‘¿Quieres decir que… tú la follaste?

‘No.’

Michael se echó ligeramente hacía atrás. – ‘¿Ella te folló?’

¡Qué gracioso eres, tío! ¡Cojonudamente gracioso!

‘Bueno, es que no lo entiendo’

‘Ella tenía un consolador, ¿O.K?’

‘Ah’

Brian hizo una pausa, fijando la vista en sus pies. – ‘No era muy… grande, ni nada.’

Michael hizo su mayor esfuerzo para no reírse. – ‘Brian… no es tan fácil que una mujer lo pase a un hombre’

‘¿No lo es? ¡Claro que lo es!’

’Te haremos la prueba. Conozco a un tipo en la clínica de Castro. Te conseguiré una cita.’

‘No puedes darles mi nombre,’ – dijo Brian.

‘Se trata sólo de un número. No te preocupes.’

‘¿Qué tipo de número?’

‘Sólo un numero que te inventas.’ – Michael extendió su mano y tocó la rodilla de Brian. – ‘¿Te has sentido bien, verdad?’

‘Si, en general. Hace días me sentí algo raro, pero era como un resfriado’

‘Entonces, era eso simplemente’

Brian asintió con la cabeza.

‘Estarás bien.’

‘Nunca he tenido tanto miedo…’

‘Lo sé. He pasado por esto, ¿recuerdas?’

‘Si, pero… esto es distinto.’

‘¿Por qué?’

‘Michael, hay personas inocentes implicadas en esto’

‘¿Qué?’

‘¡Mary Ann y mi hija, por Dios!’

‘¿Inocentes, eh? No como yo. No como Jon. No como los maricones.’

‘No quise decir eso.’

‘Bueno, deja esa mierda. Es un virus. Todo el mundo es inocente.’ – Michael intentó calmarse. – ‘Llamaré a la clínica.’

‘Siento mucho haber…’

‘Olvídalo’

‘No sabía con quien más hablar’

‘Estarás bien,’ – dijo Michael.

Brian lo miró a los ojos. – ‘Yo también quería a Jon, lo sabes.’

‘Lo sé,’ – dijo Michael.

VIH 1985

Francesco Chiavon ha interpretado "VIH 1985"

Francesco Chiavon ha interpretado “VIH 1985”

No era una epidemia más, era una hambruna, una inanición del espíritu, que tarde o temprano afectaría a todos. Alguna personas cedían al terror, interiorizando su pánico, evitando la mirada de los extraños en la calle. Otros adoptaban una actitud fervorosamente fraternal hacia los gays, promulgando los rituales de orgías de sexo seguro con la precisión clínica con la que un militar desmantela su arma.

Mucha gente encontró consuelo en el teléfono, dándose mutuamente todo, hasta alcanzar el Nirvana. Yo había observado que el sexo telefónico, no sólo tonifica la imaginación, sino que también, ofrece a los hombres una posibilidad que hasta entonces no habían tenido: fingir un orgasmo.

Yo mismo alguna vez había fingido un orgasmo por teléfono. Incapaz de correrme y aún consciente de mis modales, gruñí de éxtasis durante por lo menos medio minuto, dando golpes a la cabecera de mi cama para lograr un efecto adicional. Mi interlocutor (alguien en Teaneck, Nueva Jersey) había expresado tanto su apreciación por la actuación, que yo me quedé dormido, curiosamente, sintiéndome muy satisfecho.

Aunque la mayor parte del tiempo terminaba en la cama con el último numero de Machos Grandes o de Todo Hombre y con mis genitales ceñidos contra el cinturón de mi albornoz.

Había aprendido muchas cosas interesantes sobre la pornografía. A saber: (1) es desgastante; (2) se auto reactiva si la ves de cabeza; (3) puedes reciclarla si la dejas durante unos meses.

A diferencia de la mayoría de mis amigos, yo no practicaba sexo delante de un vídeo. Lo he hecho una o dos veces, pero sólo en casa de un telepolvo… bueno de un telepolvo… de un tele… es decir un amigo de estos con los que te reúnes para ayudarse a masturbarse mutuamente. Y lo hicimos tan fuera de sincronía, que lo único que recuerdo es como peleé desesperadamente con las sabanas, en busca del botón de avance rápido.

“¿Qué estás haciendo?”, me preguntó mi amigo cuando las imágenes del vídeo se aceleraron.

“Estoy buscando aquel vaquero que sale al final”, respondí yo.

Y esto es precisamente lo que me molestaba y me molesta sobre mirar vídeos. Si ese vaquero era mío con solo verlo, mío solo con presionar el interruptor, ¿qué es entonces lo que me detiene de abandonar totalmente, de una vez, el contacto humano?

Me hice la prueba en abril y el resultado fue positivo. Es decir que traía el virus conmigo o ya lo había eliminado, una cosa o la otra. De acuerdo con algunos doctores, esto me daba (a mi y a millones de otros) entre el 10 y el 25% de posibilidades de desarrollar un caso declarado, aunque algunos doctores discrepaban.

¿Qué sabían los doctores?

Todo lo que yo sabía es que estaba bien de salud. Nada de sudores nocturnos o debilidad. Ni pérdida de peso ni misteriosas manchas moradas. Comía vegetales, tomaba mis vitaminas y mantenía mi nivel de estrés al mínimo. Estaba bien, considerando que en menos de tres años había perdido a doce de mis amigos y a Jon.

Pero ahora, una ligera sensación de resfriado o una leve resequedad en la lengua, me llenaban con un terror abyecto. La otra emoción extrema, la tristeza, fue creciendo y haciéndose más impredecible a medida de que los números de casos aumentaban. Mis lagrimas se negaban a salir ante el lecho de un amigo moribundo, pero semanas después brotaban con fuerza mientras veía alguna película de Marilyn Monroe en la televisión.

Y la gente no hablaba de nada más. Quién lo tenía. Quién creía tenerlo. Quién era positivo. Quién podría ser negativo. Quién nunca se haría la prueba. Quién estaba casi listo para hacerse la prueba.

Para alejarse de la tragedia – y de la charla – algunos de mis amigos se mudaron a sitios como Phoenix y Charlottensville, pero yo no pude entenderlo. Los peores tiempos en San Francisco son preferibles a los mejores tiempos en cualquier otro lugar.

Aquí hay belleza, valentía y heterosexuales civilizados que están haciendo máximo posible para ayudar. Después de todo, esta es también mi casa. Yo amo este lugar con profunda y desmedida pasión. Yo ya no podía elegir. Ni puedo.

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3 pensamientos en “Todo el mundo es inocente

  1. […] “VIH 1985” – interpretado por Francesco Chiavon […]

  2. […] Apoyamos la lucha contra el estigma del VIH con las obras teatrales Todo el Mundo es Inocente y VIH … […]

  3. […] creemos y vivimos la diversidad afectivo sexual somos parte de una comunidad vulnerable que durante años ha visto derrumbar como soldaditos amigos, amantes y compañe… y que hoy, cuando ya no se muere de SIDA, ha huido de su historia, intentando esconder bajo la […]

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